Reseña: Where do camels belong?

El inglés es una de las asignaturas pendientes de todo español de a pie. Tenemos fama de incompetentes para aprender idiomas, y para muchos (entre los que me incluyo) supone un auténtico reto lograr hablar bien el inglés y otras lenguas que casi por obligación has de conocer.

En el último año y medio admito que he mejorado mucho, fíjense que ahora leo libros en inglés por pura afición,  e incluso he empezado a añadir libros en dicho idioma a mi biblioteca particular, con total normalidad y sin que me produzca ningún dolor de cabeza como ocurría antaño.

Hoy os voy a hablar de un libro de divulgación científica llamado “Where do camels belong?”. Trata sobre la historia del estudio de las especies invasoras y valora la actualidad de dicha rama de la ecología.

Como os decía, a mí el inglés se me ha dado fatal, pero ahora leo en ese idioma con total naturalidad y a gran velocidad (he entrenado leyendo papers), por lo que para mí supone un acto normal, e incluso a veces el cuerpo me lo pide, para no dormirme en los laureles.

El hecho de leer en inglés me ha abierto infinidad de puertas, ya que en España, más allá de los trabajos de algunos autores estrella, suelen escasear las obras de divulgación científica. Lo contrario ocurre en países con mayor tradición naturalista, donde incluso en los aeropuertos hay estanterías de divulgación científica, numerosas revistas al respecto, y disfrutan de una gran variedad de títulos.

A veces me pongo a curiosear por la red en webs de Reino Unido o E.E.U.U. y prácticamente no tienen ningún agujero negro, tienen libros para casi todos los tipos de temáticas de la biología y la naturaleza, pero aquí  llega un ínfimo porcentaje. De ahí la importancia de arrancarse con el inglés, porque me estaba perdiendo una enorme variedad de libros apetecibles que, dada mi pasión por la lectura, me harían pasar muy buenos ratos.

El libro tiene una edición cuidada en el aspecto estético, con numerosas fotografías ilustrativas y capítulos con un tamaño adecuado, ni muy breves ni muy extensos. La calidad del papel entraña algunas dudas, ya que a poquito que sudas o haga algo de humedad se dobla y deteriora -algo que comenzó a ocurrir mientras lo llevaba en la mano para montar en un avión, sin más.

Respecto al contenido, considero que hay que tomarlo con reservas. El autor se adhiere a la corriente de opinión que valora que el tema de las especies invasoras no es para tanto y que se está generando en todo el mundo un rencor desmesurado ante toda especie nueva que aparece en un determinado lugar donde antes no constaba, algo que a su juicio escapa a los datos científicos y llega al terreno de la ideología y psicología humanas. Para él, la problemática de las especies invasoras no debe estar entre las más importantes que afectan a la biodiversidad, muchas de las medidas que se toman al respecto -eliminación, control, estudio…- están sobrevaloradas, e incluso estas especies, al llegar a un nuevo lugar, pueden generar algo positivo en sus nuevas comunidades.

Entre los temas tratados:

¿Cuándo se considera a una especie como invasora y cuándo no? Por ejemplo, hay plantas y animales que incluso estaban protegidas en ciertas áreas, eran símbolos que aparecían en banderas y sellos…y se ha descubierto que habían llegado a esas tierras hace siglos por mediación humana. Hay especies que son igual de invasoras que otras pero son muy bonitas y la gente se pone en contra de cualquier actuación contra ellas; en otros casos hay especies que generan dinero por ser un aliciente turístico y tampoco está bien visto actuar. También puede darse lo contrario, que una especie invasora sea muy vistosa y su irrupción sea muy descarada, haciendo que todo el mundo se dé cuenta y pidan soluciones, mientras que otras igual o más invasoras al ser por ejemplo pequeñas gramíneas no generen opinión pública.

¿Pueden aportar algo ecológicamente positivo esas especies al llegar a un nuevo lugar? Un tema muy polémico, a juicio del autor claramente sí, pero como digo, habrá casos y casos, y en la naturaleza hay tal cantidad de interacciones que se nos escapan que lo de introducir especies porque pueden ocupar un nicho vacío o tal vez aporten algo ha quedado claro que es una herramienta muy peligrosa, más que nada porque luego la naturaleza hace lo que quiere.

Por ejemplo, soltar peces que comen larvas de mosquitos en zonas rodeadas de humedales y que al final esos peces se coman todo menos los mosquitos, soltar caracoles devoradores de caracoles invasores y que en vez de comerse a estos se coman a los ya de por sí machacados caracoles autóctonos, poner plantas fijadoras de dunas que se extiendan por todo el sistema dunar solapando a toda la flora herbácea autóctona, soltar zorros para que coman conejos (invasores en todos los países menos España, siendo estrictos) y que se coman a la fauna nativa en vez de a los conejos…

Que sí, que el cangrejo rojo americano ha ayudado a diversas especies de aves de humedal a mejorar poblacionalmente y ahora es imposible imaginar algunos humedales sin el papel de esta especie como alimento, pero a otros niveles ha realizado daño, todo depende del nivel y el prisma con que se mire.

¿Pueden las especies invasoras llevar a la extinción local o total a otras especies o deteriorar una comunidad natural? A juicio del autor las invasoras solo ocupan terrenos alterados y huecos vacíos generados por el mal hacer humano, si la naturaleza estuviera sana y equilibrada no habría tantos problemas. El verdadero problema son la destrucción del hábitat y el deterioro de la naturaleza, lo que deja resquicios para que especies oportunistas que el hombre lleva de acá para allá ocupen sistemas vinculados al hombre (ciudades, parques, huertos, bordes de carreteras…), pero las especies en sí no son el problema, ellas no hacen nada como para gastar millones en su control.

De nuevo, mucho ojo, hay dunas que están bien, con flora propia de ese sistema, insectos, reptiles,etc. y alguien lleva Carpobrotus edulis, que se extiende y tapiza todo. Hay especies que pueden alterar todo el sistema, convirtiéndose en casi las únicas especies y cambiando la dinámica natural. Ojo también a algunas plantas semiacuáticas que forman densos cañaverales y carrizales, a las acuáticas que cubren toda la superficie de ríos impidiendo que entre la luz, a las extinciones en islas por la llegada gracias al hombre de animales domésticos, serpientes, sapos,etc.

El libro trata muchas cosas más, solo os he mostrado unas leves pinceladas junto a las reflexiones lanzadas y opiniones que genera en mí como lector- biólogo.

Lo dicho, mucho análisis y mucha precaución, que afirmar cosas alegremente es fácil, pero la realidad puede darnos una bofetada bien grande. Soy partidario de aceptar ideas novedosas y planteamientos que puedan ayudar a la biodiversidad, pero, eso sí, pensemos todo con la cabeza.

Me parece que el tema  es lo suficientemente serio como para afrontarlo con lucidez y argumentos, y a lo largo del mundo hay sobradas pruebas de problemas con especies invasoras y de la importancia de su estudio y gestión.

Algunas de las opiniones lanzadas en el libro pueden ser contraproducentes en mentes no especialmente formadas en ecología, pero sin duda son intelectualmente buenas argumentaciones que, no obstante, han tenido sobradas réplicas por parte de otros expertos. Algunas ideas y conclusiones son francamente interesantes, y me consta que ya se tienen en cuenta, pero en otras el autor patina al intentar convencernos de su parecer al respecto.

Evidentemente leer este contrapunto a las opiniones más extendidas en el mundo científico y conservacionista es un acto saludable y hace ejercitar la mente, pero en muchas de las afirmaciones que hace encuentro debilidades argumentales y cierto sesgo intencionado para que el lector se una a su tipo de opinión.

Habrá casos y casos, especies y especies, y en este libro se dan muchos datos y muchas especies, pero creo que como libro que complementa a otros más habituales sobre especies invasoras es un buen elemento para una colección de divulgación científica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: