A decir verdad ya había visto un águila imperial hará unos dos años, un joven dispersante por la campiña sevillana, pero no, realmente mi primera vez bien visto y con todas las de la ley ha sido esta, en Doñana, tres ejemplares además. Por cierto, bonitos días los que he echado con gente incomparable en estos parajes de mi tierra, en un curso de turismo ornitológico. La lista de especies vistas está a la altura, incluyendo además zorro, jabalí, oropéndola, agateador común, chotacabras cuellirojo y otras muchas. Pero volvamos al motivo de esta entrada, que no es otro que hablar de una de las especies más emblemáticas de nuestro país, una de las que más turistas extranjeros matarían por ver y cuyo avistamiento ya les es suficiente regalo en caso de venir a estas tierras en busca de aves.















