Tras el otoño andaluz y el invierno andaluz sobre los que escribí en sus correspondientes estaciones del año ahora toca hacerlo sobre la primavera, la época de los colores vistosos, olores dulces y calores que aprietan. Es mi época del año favorita, sobre todo si se tiene la suerte de disfrutar de la primavera en Sevilla como he tenido la suerte de hacerlo estos años atrás. El olor a azahar, los paseos con temperatura idónea y las innumerables especies que vuelvan alrededor de la catedral( incluyendo cernícalos primilla) son recuerdos que permanecen imborrables para mí y me animan a luchar todo cuanto pueda por poder volver a Sevilla a vivir.












