Hoy tengo que escribir de algo que me ha preocupado considerablemente y me ha causado auténtico terror.El bosque Oglán,perteneciente a la amazonía ecuatoriana y que como los lectores del blog ya sabrán es el lugar donde pasé cerca de un mes este verano…vuelve a estar en peligro.
Parecía que podían respirar tranquilos pero nos han llegado unas noticias desagradables,la situación pinta muy mal y a mí la simple idea de que uno de los sitios donde más feliz he estado en mi vida vaya a ser destruido por las petroleras me parte el corazón. No obstante no es momento de llorar o de hundirse en tristezas,es la hora de que todos luchemos,de que saquemos lo mejor de nosotros mismos para preservar el pulmón verde de nuestro malherido planeta.
















